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LOS
MEDICAMENTOS MOTIVO DE PREOCUPACION Por Francisco de las Marinas Alférez (*) Cuando pasan los procesos electorales termina la tregua concedida a los pensionistas para disfrutar de tranquilidad y de la alegría de vivir. Todos los programas electorales, repiten hasta la saciedad y de forma insistente cansina, que las Personas Mayores pueden mantener la confianza, en el Gobierno que se forme, pues nunca rebajaran las pensiones ni, en consecuencia, disminuirán su poder adquisitivo. En esta última etapa, los pensionistas han tenido mucha suerte, puesto que se han convocado diversos comicios, (elecciones madrileñas, catalanas, generales y europeas), que han propiciado un largo periodo de felicidad, pero esto ya se ha acabado, las próximas elecciones van largo plazo. Apenas un mes de las elecciones europeas, el Secretario de Estado de Hacienda Sr. Ordoñez, del Gobierno socialista, como es su obligación, abre una vía para que los ciudadanos paguen una pequeña cantidad por utilizar el sistema sanitario, pues de este modo las comunidades autónomas tendrían mas margen de maniobra para cubrir el déficit sanitario. Anteriormente fue la ex-ministra del Partido Popular Sra. Villalobos, la que abogó por esta fórmula, con expresiones demagógicas e impresentables. Por tanto, podemos ir preparándonos para que, un día u otro, se establezca el denominado copago de medicamentos. El sistema resulta sencillo, simplemente hay que dictar la norma correspondiente, no precisa de ningún otro control. Otra cosa sería que los políticos, cumpliendo también con su obligación, se dedicaran a estudiar con detenimiento las causas y circunstancias que ocasionan el déficit sanitario, que analizaran el porqué se produce el dispendio de gasto en medicamentos y buscaran la fórmula para evitarlo, aunque esta fuera compleja. A los profesionales de la medicina, que disponen de un talonario de cheques contra las cuentas sanitarias, hay que dotarlos de medios suficientes, para que puedan pasar consulta sin agobio, con lo que se evitarán recetas de mera complacencia. También hay que dotarlos de protección suficiente para librarles de presiones inadecuadas. Parece lógico que Farmaindustria califique de coherentes las declaraciones del Secretario de Estado a las que se hace referencia, pues les resulta más beneficioso que se mantenga el gasto de los medicamentos, que se restrinja su uso o disminuya su precio, acción que corresponde tomar a una Administración responsable. Por unos u otros motivos las Personas Mayores, cuyo único incremento de la Pensión se cifra en el IPC, tienen que soportar costes adicionales, que disminuyen su capacidad de compra, ocasionando un empobrecimiento sucesivo de los pensionistas. Nuestra única esperanza será que se aperturen nuevos procesos electorales, pues solo en este supuesto podrá paralizarse el proyecto anunciado. (*) Presidente de FOMCOVA |