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LOS
DERECHOS DE LOS ABUEL@S
Y DE LOS NIET@S
Por Francisco de las Marinas Alférez (*)
La familia tiene que ser un proyecto prioritario de
la sociedad civil, y aglutinar los derechos de cara
a un futuro puede resultar más prometedor, pues evitará
un grave quebranto de su estructura social. Los Abuelos
que siempre han ocupado la cúspide de la pirámide
familiar deben jugar un papel importante, como factor
de integración de la vida en familia. No cabe duda,
que los Abuelos intentan mantener, sostener y fortalecer
la unidad familiar, núcleo central de la sociedad,
de la que no se puede prescindir. La modificación
dinámica de la sociedad, ha impuesto normas de conducta
diferentes, que la incorporación de la mujer al mundo
del trabajo, fuera de casa, y la de los niños a la
escuela desde muy pequeños, que imponen los sistemas
de educación y enseñanza, han agravado la situación
de los comportamientos en el seno de la familia, y
las relaciones entre los Abuelos y los Nietos. La
iniciativa del Gobierno para modificar el Código Civil,
incluida dentro del Plan Integral de Apoyo a la Familia,
que tiene como objeto establecer el derecho de los
abuelos a relacionarse con sus nietos así como garantizar
la efectividad de ese derecho en los casos en que
los padres no lleguen a un acuerdo amistoso, es motivo
de satisfacción para las Personas Mayores y sus Asociaciones,
pues conocen los problemas y quiebras familiares se
han producido, por la cruel negativa que, en ocasiones,
se han producido prohibiendo a los abuelos la visita
a los nietos cuando se existe ruptura matrimonial.
Los abuelos suelen ser punto de referencia de los
primeros actos de toma de conciencia de los nietos.
Los padres en muchas veces, a causa de su trabajo,
encomiendan a los abuelos el cuidado de los niños.
Los abuelos hacen funciones de padres con todo su
amor y dedicación, procurando ir educando a los nietos
con la ternura que merecen, tratando de corregir los
errores que tuvieron en la conducta con sus hijos.
Ha de aplaudirse la sensibilidad de la sociedad actual,
que está volcada en conseguir el bienestar de nuestros
mayores, al establecer un reconocimiento público de
la figura del Abuelo, que tiene que ser oído en los
procesos de separación y divorcio de los padres, puesto
que un desacuerdo, en la inmensa mayoría de los casos,
se traslada a la relación familiar entre nietos y
abuelos, resultando estos últimos perjudicados. Los
Abuelos y los Nietos tienen, por derecho natural,
unos vínculos familiares y afectivos, que no pueden
romperse, por el mero capricho de algunos padres,
que los utilizan como arma arrojadiza en sus desavenencias
conyugales. Como bien dice nuestra amiga Marisa Viñes,
Presidenta de la Asociación de los Abuelos en Marcha
( ABUMAR), "las familias que prohiben a los abuelos
visitar y disfrutar de sus nietos ejercen una forma
de maltrato". Con el proyecto de conceder el derecho
a ser parte a los Abuelos en los procesos judiciales
de separación o divorcio de los padres, se da un paso
muy importante, en evitar esta situaciones.
(*)
Presidente de la Federación de Organizaciones de Mayores
C.V. (FOMCOVA)
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